Fatigada del baile,
encendido el color, breve el aliento,
apoyada en mi brazo, del salón se detuvo en un extremo.
Entre la leve gasa que levantaba el palpitante seno,
una flor se mecía en compasado y dulce movimiento.
Como en cuna de nácar que empuja el mar y que acaricia el céfiro,
dormir parecía ai blando arrullo de sus labios entreabiertos.
¡Oh! ¡Quién así, pensaba, dejar pudiera deslizarse el tiempo!
¡Oh, si las flores duermen, qué dulcísimo sueño!
jueves, 7 de enero de 2010
domingo, 3 de enero de 2010
Voy contra mi interés
9:42
Publicado por
Gustavo Adolfo Bécquer
Voy contra mi interés al confesarlo;
no obstante, amada mía, piensa, cual tú, que una oda sólo es buena de un billete del banco al dorso escrita. No faltará algún necio que al oírlo
se haga cruces y diga: "Mujer, al fin, del siglo diecinueve, material y prosaica". ¡Boberías! ¡Voces que hacen correr cuatro poetas que en invierno se embozan con la lira! ¡Ladridos de los. perros a la luna! Tú sabes y yo sé que en esta vida, con genio, es muy contado el que la escribe: y con oro, cualquiera hace poesía.
no obstante, amada mía, piensa, cual tú, que una oda sólo es buena de un billete del banco al dorso escrita. No faltará algún necio que al oírlo
se haga cruces y diga: "Mujer, al fin, del siglo diecinueve, material y prosaica". ¡Boberías! ¡Voces que hacen correr cuatro poetas que en invierno se embozan con la lira! ¡Ladridos de los. perros a la luna! Tú sabes y yo sé que en esta vida, con genio, es muy contado el que la escribe: y con oro, cualquiera hace poesía.
martes, 29 de diciembre de 2009
Quieres que de ese néctar delicioso
9:41
Publicado por
Gustavo Adolfo Bécquer
¿Quieres que de ese néctar delicioso no te amargue la hez? Pues aspírale, acércale a tus labios y déjale después.
¿Quieres que conservemos una dulce memoria de este amor?
Pues amémonos hoy mucho, y mañana digámonos ¡adiós!
¿Quieres que conservemos una dulce memoria de este amor?
Pues amémonos hoy mucho, y mañana digámonos ¡adiós!
lunes, 28 de diciembre de 2009
Entre el discorde estruendo de la orgía
9:40
Publicado por
Gustavo Adolfo Bécquer
Entre el discorde estruendo de la orgía
acarició mi oído, como una nota de lejana música, el eco de un suspiro.
El eco de un suspiro que conozco, formado de un aliento que he bebido, perfume de una flor, que oculta crece en un claustro sombrío.
Mi adorada de un día, cariñosa, '¿En qué piensas?", me dijo. "En nada ..." "¿En nada y lloras?" "Es que tengo alegre la tristeza y triste el vino".
acarició mi oído, como una nota de lejana música, el eco de un suspiro.
El eco de un suspiro que conozco, formado de un aliento que he bebido, perfume de una flor, que oculta crece en un claustro sombrío.
Mi adorada de un día, cariñosa, '¿En qué piensas?", me dijo. "En nada ..." "¿En nada y lloras?" "Es que tengo alegre la tristeza y triste el vino".
domingo, 27 de diciembre de 2009
Yo sé un himno gigante y extraño
9:40
Publicado por
Gustavo Adolfo Bécquer
Yo sé un himno gigante y extraño
que anuncia en la noche del alma una aurora, y estas páginas son de este himno cadencias que el aire dilata en las sombras.
Yo quisiera escribirle, del hombre domando el rebelde, mezquino idioma, con palabras que fuesen a un tiempo suspiros y risas, colores y notas.
Pero en vano es luchar; que no hay cifra capaz de encerrarle, y apenas, ¡oh, hermosa!, si, teniendo en mis manos las tuyas, podría al oído, contártelo a solas
que anuncia en la noche del alma una aurora, y estas páginas son de este himno cadencias que el aire dilata en las sombras.
Yo quisiera escribirle, del hombre domando el rebelde, mezquino idioma, con palabras que fuesen a un tiempo suspiros y risas, colores y notas.
Pero en vano es luchar; que no hay cifra capaz de encerrarle, y apenas, ¡oh, hermosa!, si, teniendo en mis manos las tuyas, podría al oído, contártelo a solas
jueves, 10 de diciembre de 2009
Lo que el salvaje
9:39
Publicado por
Gustavo Adolfo Bécquer
Lo que el salvaje que con torpe mano hace de un tronco a su capricho un dios, y luego ante su obra se arrodilla, eso hicimos tú y yo.
Dimos formas reales a un fantasma, de ta mente ridicula invención, y hecho el ídolo ya, sacrificamos
en su altar nuestro amor.
Dimos formas reales a un fantasma, de ta mente ridicula invención, y hecho el ídolo ya, sacrificamos
en su altar nuestro amor.
miércoles, 9 de diciembre de 2009
Del salón en el ángulo oscuro
9:38
Publicado por
Gustavo Adolfo Bécquer
Del salón en el ángulo oscuro,
de su dueña tai vez olvidada, silenciosa y cubierta de polvo veíase el arpa.
¡Cuánta nota dormía en sus cuerdas, como el pájaro duerme en las ramas, esperando la mano de nieve
que sabe arrancarlas!
—¡Ay! -pensé- ¡cuántas veces el genio así duerme en el fondo del alma, y una voz, como Lázaro, espera que le diga: "Levántate y anda!"
de su dueña tai vez olvidada, silenciosa y cubierta de polvo veíase el arpa.
¡Cuánta nota dormía en sus cuerdas, como el pájaro duerme en las ramas, esperando la mano de nieve
que sabe arrancarlas!
—¡Ay! -pensé- ¡cuántas veces el genio así duerme en el fondo del alma, y una voz, como Lázaro, espera que le diga: "Levántate y anda!"
Suscribirse a:
Entradas (Atom)